Tiempo estimado: 20 minutos
Un vigilante que desconoce la ley puede pasar en un segundo de ser el protector a ser el acusado de un delito de detención ilegal o lesiones.
En este módulo aprenderás con rigor qué faculta la ley para detener a un delincuente flagrante y cómo aplicar la legítima defensa sin incurrir en extralimitación.
Cualquier persona sorprendida en el momento exacto de cometer un delito o inmediatamente después de haberlo perpetrado.
Persona que se haya fugado de un centro penitenciario o calabozo policial.
Persona en búsqueda y captura judicial (orden de busca y captura de un juzgado).
El vigilante debe poner al detenido a disposición de los agentes de la autoridad en el tiempo estrictamente necesario (nunca retenerlo por cuenta propia).
Debe existir un ataque previo inminente o real contra la vida, integridad física o bienes de una persona.
Proporcionalidad: si te atacan a puñetazos no puedes responder disparando un arma de fuego.
El vigilante no debe haber provocado la pelea o el enfrentamiento.
Siempre que sea posible, el cacheo corporal debe realizarlo un vigilante del mismo sexo que la persona registrada.
Evitar cachear ante multitudes para preservar el derecho a la propia imagen y honor.
Guardar los objetos sustraídos o armas blancas en bolsa precintada para entregar a la Policía.
En este módulo has adquirido las siguientes competencias clave:
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